Las claves para decantarse por las piscinas saladas en comunidades de propietarios

Fórmulas efectivas para maximizar la eficiencia energética de un edificio
30 July, 2017
Mostrar todo

Las claves para decantarse por las piscinas saladas en comunidades de propietarios

Piscina salada

La información necesaria para conocer cómo funciona la electrolisis salina y las ventajas que supone tanto en el plano económico de la comunidad como en el de la salud del usuario

Las piscinas saladas ya son una realidad. Muchas comunidades de vecinos han comprobado las ventajas que suponen a muchos niveles y cada vez son más, junto a los hoteles, las que han cambiado las piscinas tradicionales de cloro por un nuevo sistema que es ventajoso a medio plazo. Según los expertos son las más fáciles en cuanto a mantenimiento y son más saludables que otras que se tratan con productos químicos.

Las ventajas que tiene el uso de sal en las piscinas son múltiples, aunque no todo el mundo las conoce. La electrolisis salina es un sistema que de la forma más natural mantiene el agua de las piscinas en perfecto estado. La cloración salina es, básicamente, un método de desinfección con el que generamos el desinfectante necesario en la piscina sin necesidad de añadir, la famosas y caras pastillas de cloro. De ese modo eliminaremos irritaciones en la piel, el picor de ojos y ciertas molestias que puede generar el uso de ese tipo de desinfectantes. Además el sistema de cloración salina aporta un ahorro a medio y largo plazo para tenerlo muy en cuenta.

El nivel del sal de las piscinas saladas es muy inferior al nivel de sal del agua de mar. Estamos hablando de una décima parte o menos. La sal empleada es cloruro de sodio, es decir, sal común.

Método de cloración salina

El método de desinfección del agua de las piscinas, por medio de la cloración salina, consiste en crear cloro gaseoso a partir de sal común disuelta en el agua mediante una reacción química. El colador salino es el dispositivo que se encarga de la cloración. Consiste en una célula formada por placas de titanio que harán a la vez de ánodo (polo positivo) y del cátodo (polo negativo). Esta célula se encuentra situada en local técnico de la piscina y está unida a un cuadro eléctrico que, por mediación de pequeñas descargas eléctricas transformará la sal disuelta en el agua en cloro gaseoso, que actuará sobre las bacterias, oxidándolas, y posteriormente volverá a transformarse en sal.

Dicho de otra manera menos técnica y más coloquial, la cloración salina consiste en añadir sal común al agua de la piscina. Mediante un dispositivo eléctrico (colador salino), se producirá una reacción que separará el cloro del sodio (que son los compuesto de la sal común). El cloro se encargará de desinfectar el agua de la piscina y posteriormente volverá a combinarse con el sodio, y este proceso se repetirá de forma indefinida.

La cantidad de sal que se deberá añadir al agua, es a razón de 4,5 gramos de sal por cada litro de agua. Debemos mantener este nivel de sal reponiendo la que se haya utilizado y/o perdido en la piscina debido a las limpiezas de filtros, evaporación y agua desalojada por los bañistas. Una vez al año deberemos medir la concentración de sal en el agua, añadiendo la necesaria.

Tipo de mantenimiento

Se centra en la célula donde se alojan las placas de titanio. Deberemos evitar los excesos de cal que pueden provocar incrustaciones en las placas, uniéndolas y provocando un mal funcionamiento del equipo. Estas placas sufren con los años un deterioro, por lo que será necesario sustituirlas pasados unos años, que dependerán de la calidad del equipo, del uso requerido y del mantenimiento realizado, además de la dureza del agua de cada zona.

Principales ventajas

Se gana en calidad del agua y con ello se consigue, por ejemplo, que los ojos no se enrojezcan y piquen, que la piel no se reseque ni se irrite o que el pelo no se queme. Además, es evidente, que si nuestra piel lo agradece, nuestra ropa de baño también nos los agradecerá.

Al ser agua salada flotamos con mayor facilidad, se revitalizan los tejidos, se eliminan las toxinas de nuestra piel, alivia dolores reumáticos y musculares, mejora la circulación sanguínea, mejora la capacidad respiratoria y como el agua salada es más densa, los movimientos resultan más fáciles.

Equipo necesario

Es muy importante que un profesional se encargue de dimensionar correctamente qué tipo de instalación requiere cada piscina, ya que será un punto importantísimo a la hora de tener unos resultados correctos. Los equipos de cloración salina cuentan con componentes hechos con titanio, óxido de platina y almacenan un pequeño ordenador. Intentar ahorrar en un gasto inicial adquiriendo un equipo más reducido hará que el consumo de energía (electricidad) sea mayor, que los componentes se desgasten con mayor rapidez y posiblemente no tengamos el resultado de desinfección que requiera la piscina, con lo que deberíamos hacer uso de productos químicos para completar la carencia de nuestro sistema.

Es muy recomendable que el equipo de cloración incorpore la regulación automática del pH del agua de la piscina, ya que de no ser así, deberíamos encargarnos de medir el pH de forma manual, cada día, y añadir productos corrosivos de forma manual.

Comments are closed.